INHALA - EXHALA

  Mientras lees este texto te invito a que dirijas la atención en todo momento a tu respiración, cómo ingresa el aire, cual es su recorrido, hacia dónde se dirige y de qué manera se retira. Se nos ha dado la capacidad de respirar involuntariamente y hemos olvidado la importancia de prestar nuestro interés a esta acción primordial.
  La respiración consciente es una práctica fundamental para llevar una vida saludable física, mental, anímica y espiritualmente agradable; con ella tenemos la posibilidad de reducir el estrés y las dolencias, entre muchísimos otros beneficios que podrás ir descubriendo. Lo mejor de esta experiencia, es que puede hacerse en cualquier momento del día y en casi cualquier posición, al despertar, ir al baño, tomar una ducha, cocinar, caminar, ir de compras, leyendo, haciendo ejercicio, teniendo relaciones sexuales o cuando se nos ocurra.
  Para comenzar debemos dar cuenta de las tres formas de respiración y sus diferencias. Tenemos la clavicular, la intercostal y la abdominal; podremos percibirlas con un primer ejercicio de inhalación: Buscando una posición cómoda, con la espalda recta y alejando orejas de hombros, luego de exhalar por completo, inhalar lentamente por nariz inflando el andomen, retener unos segundos y exhalar por nariz lento y continuo. En la próxima inhalación llevaremos el aire solo a la zona entre las costillas y podremos notar que la capacidad que ingresa es menor; aún menos si en la siguiente inhalación solo lo dirigimos al área clavicular. En tales casos, difiere la capacidad de aire ingresante y los tiempos de inhalación y exhalación. 
   También, podríamos hacer un ejercicio donde en una sola inhalación nasal aunemos las tres respiraciones: Exhalamos por completo, llenamos lentamente el abdomen, dilatamos la zona intercostal, elevamos el área clavicular, retenemos en calma y, por último, exhalamos vaciando desde arriba hacia abajo lenta y continuamente. De esta forma utilizamos de manera exitosa el total de nuestra capacidad pulmonar, permitiendo la renovación de todo el aire en los pulmones y colmándonos de múltiples beneficios como un óptimo funcionamiento de órganos, mejorando la circulación, la digestión, y favoreciendo la virtud de hacer frente a situaciones de estrés, fatiga y tensión nerviosa.
  Al inhalar, retener y exhalar conscientemente contribuimos a la oxigenación del cerebro, de todo el cuerpo, y a controlar y aumentar la energía vital <el PRANA>. También, esta práctica nos sitúa en el momento presente permitiendo la interrupción voluntaria de los pensamientos y las emociones que nos generan ansiedad o malestar.
 Cuanto mayor sea el grado de consciencia y la frecuencia con la que realicemos la respiración, mayor será nuestra creatividad y confianza para crear nuestras propias prácticas de respiración; y a su vez, mayor conocimiento de los beneficios que nos aporta.

  Si gustas compartir tu experiencia con la respiración consciente, surgen dudas o preguntas te pido que las dejes en comentarios así todxs podemos enterarnos. Así mismo, si sentís difundir este post a amigxs sería de gran ayuda colectiva y con cariño lo agradezco.

Bhadram te (que tengas bienestar) ♥

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